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SU MÉDICO PODIATRA HABLA DE CALZADO
Información de la Asociación Podiátrica Médica Americana
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El
calzado apropiado puede reducir los problemas de los pies
Desde el tiempo de los antiguos egipcios y a través de los
siglos, el calzado se ha diseñado para cubrir las necesidades reales
o percibidas – protección, soporte, comodidad, resistencia y estilo.
Los pies soportan las tremendas presiones de la vida diaria. Un día
normal caminando los somete a una fuerza equivalente a cientos de toneladas.
Son susceptibles a más daños que ninguna otra parte del cuerpo, subrayando la necesidad de protegerlos
con calzado apropiado.
Los doctores en medicina podiátrica son profesionales del cuidado de
la salud formados en el cuidado tanto paliativo como quirúrgico del
pie y del tobillo. También están perfectamente cualificados para recomendar
el par de zapatos correcto, o tratar otros aspectos de la salud del
pie, para todos los miembros de la familia.
Zapatos de niño
Cuando un niño comienza a caminar, generalmente no son necesarios
zapatos. Permitir al niño ir descalzo en la casa, o llevar sólo un par
de zapatos, ayuda al pie a crecer normalmente y a desarrollar sus músculos
y su fuerza, así como la habilidad de agarrar de los dedos.
Según se va haciendo más activo el niño, y se desarrollan
sus pies, empieza a verse la necesidad de zapatos. Se hace necesario
cambiar de número de zapato a una velocidad que frecuentemente sorprende
e incluso desanima a los padres, para dejar espacio para el crecimiento
del pie.
Cuando compre zapatos para niños, recuerde estos consejos:
- Examine el zapato. Debe tener
un contrafuerte (material rígido a los lados del talón) firme, acolchamiento
adecuado de la suela, y tener puente (la forma del puente/arco del
pie). Debe ser lo suficientemente flexible para doblarse donde se
dobla el pie – en la parte anterior del pie, no en el centro del zapato.
- El pie del niño debe medirse cuando está de pie con
todo su peso sobre los pies.
- Debe haber una media pulgada de espacio (el ancho
de un pulgar) entre la punta de los dedos y el final del zapato. El
niño debe poder mover los dedos cómodamente en el zapato.
- Haga que el niño camine por la tienda más de un par
de minutos llevando el zapato con un calcetín normal. Pregunte al
niño si nota algún punto de presión en el zapato. Pase la mano por
el interior del zapato por si hay grapas o irregularidades de la cola
que pudieran causar irritaciones. Fíjese en dónde tocan el pie las
costuras interiores. Busque señales de irritación en el pie después
de llevar el zapato.
- Los zapatos no deben quedar sueltos en el talón. Los
niños con tendencia al esguince de tobillo tendrán menos problemas
con zapatos de tobillo alto o botas.
- Deben medirse los dos pies, y si el número es diferente,
deben elegirse zapatos que queden mejor al pie más grande.
Zapatos de mujer
Las mujeres castigan sus pies más, en parte por llevar calzado
inapropiado que puede acarrear innecesarios problemas en los pies. Algunos
de esos problemas son resultado de los zapatos de tacón alto (zapatos
de salón con más de dos pulgadas de tacón). Los doctores en medicina
podiátrica creen que esos tacones son médicamente poco seguros, y atribuyen
a su uso problemas de postura e incluso de seguridad.
Para aliviar los efectos abusivos de los tacones altos, las
mujeres pueden limitar el tiempo que los llevan, alternándolos con zapatillas
deportivas de buena calidad, o con zapatos planos, una parte del día.
También pueden cambiar la altura del tacón. Hay zapatos de
tacón alto cómodos y atractivos para el trabajo y actividades sociales,
que unen criterios de moda y comodidad, ofreciendo zapatos de tacón
diseñados a partir de zapatillas deportivas, con tacones reforzados
y más espacio para los dedos.
La actividad debe tener peso en la decisión; llevar el zapato
apropiado para cada actividad particular es probablemente uno de los
factores más importantes en la elección de zapatos.
Quizá el mejor zapato para la mujer es un zapato de caminar
con cordones, suela de goma, y un tacón relativamente ancho con talón
rígido y acolchado, de no más de tres cuartos de pulgada de alto.
Zapatos
de hombre
Los mejores zapatos de hombre son los de estilo Oxford de
buena calidad, generalmente asociados a diseños con decoración en la
puntera. También son adecuados los zapatos sin cordones, mocasines y
botas bajas.
Los hombres, como las mujeres, deben comprar zapatos para
el trabajo, el tiempo libre y actividades especiales, cada zapato de
acuerdo con la actividad.
Los (y las) oficinistas deben reservar entre tres y cinco
pares de zapatos para las horas de trabajo—zapatos Oxford y mocasines los hombres, zapatos de tacón
y Oxford las mujeres. Los zapatos de suela acolchada que dan buen soporte
son esenciales para aquellos que pasan la mayor parte de la jornada
laboral de pie.
No cabe duda de la necesidad de proteger los pies de aquellos
que trabajan en la industria pesada. Los zapatos y botas de seguridad—impermeables o resistentes al
agua, con punteras reforzadas de acero y suelas de material aislante—ayudan a prevenir heridas en los
pies y a reducir la gravedad de las heridas que ocurren.
Zapatos
de deporte
Las diferentes actividades deportivas exigen calzado específico
para proteger los pies y los tobillos. El calzado específico para cada
deporte es una inversión inteligente para el atleta serio, aunque quizá
no sea tan crítica para el atleta ocasional o de fin de semana; sin
embargo, es una buena idea utilizar el zapato apropiado para cada deporte.
Probablemente la condición del zapato es un criterio más importante—no
lleve calzado deportivo o de otro tipo más allá de la vida útil del
zapato.
El calzado deportivo debe ajustarse para mantener el pie
en la posición más natural en el movimiento realizado.
Por ejemplo, un zapato para correr se diseña para absorber
impacto, mientras un zapato de tenis se hace para dar relativamente
más apoyo y permitir paradas y giros repentinos. Los zapatos de entrenamiento
mixto “cross trainers”son útiles como calzado deportivo
general y en clases de educación física. Pero si un niño está más dedicado
a un deporte en particular, debería tener un zapato específicamente
diseñado para ese deporte.
Cuidado
del calzado
Para que duren más, mantenga los zapatos limpios y reparados.
Evite el desgaste excesivo de los tacones y las suelas. Déles a los
zapatos una oportunidad de respirar—no lleve el mismo par dos días seguidos
(rotar su uso prolonga la vida del calzado). No lleve nunca zapatos
“heredados” (esto es especialmente importante para los niños).
Sello
de Aceptación
La Asociación Podiátrica Médica Americana concede su Sello
de Aceptación a una amplia variedad de zapatos (y productos relacionados
con el calzado), a los que se ha encontrado útiles para mejorar un programa
consistente de cuidado diario del pie y un tratamiento profesional regular.
La intención de estos respaldos es hacer una contribución significativa
a la salud de los pies y la educación del público al respecto.
Consejos
para la compra
- Hágase medir los pies estando de pie.
- Pruébese siempre los dos zapatos, y camine por la
tienda.
- Compre siempre para el pie más grande; los pies raramente
son del mismo tamaño.
- No compre zapatos que necesiten un tiempo para “ceder”;
los zapatos deben ser cómodos inmediatamente.
- No se fíe del número de su último par. Sus pies crecen,
y los moldes de los zapateros también cambian.
- Compre zapatos por la tarde; los pies tienden a hincharse
durante el día, y es mejor medirlos cuando están en ese estado.
- Asegúrese de que los zapatos se ajustan bien—adelante,
atrás y a los lados—para distribuir el peso. Suena elemental, pero
asegúrese de que la parte más ancha de su pie se corresponde con la
parte más ancha del zapato.
- Elija un zapato con empeine de cuero, contrafuerte
rígido, acolchamiento apropiado, y flexibilidad en la puntera.
- Compre zapatos que no le aprieten los dedos, ni en
la punta ni en otra parte de la puntera.
- Pruébese los zapatos llevando el mismo tipo de calcetines
o medias que espera llevar con los zapatos.
- Si lleva alguna prescripción ortopédica—elementos
recetados por un médico podiatra—debe llevarlos con usted para probarse
los zapatos.
Su medico/cirujano podiatra se ha formado específica
y extensamente en el diagnóstico y tratamiento de todo tipo de problemas
en los pies. Esta formación incluye cada uno de los sistemas y estructuras,
intrincadamente interrelacionados, del pie y la parte baja de la pierna,
incluida la piel y los sistemas neurológico, circulatorio, y musculoesquelético,
que comprende los huesos, articulaciones, ligamentos, tendones, músculos
y nervios.
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